25 abr 2011

Enredaderas

2011

Indiolenon #003




















Aquí voy, a enredarme nuevamente
entre los dedos de tus pies, entre tus enredaderas.

¿Tinta seductora? ¿Fetichismo podiátrico? ¿Queso roquefort?
Échame tus raíces y trepa sobre mí. ¡Pero sin espinas!

¡Deslízate! ¡Tuércete! ¡Átame muy fuerte!
Que crezcan y florezcan esos tallos de rosas orgásmicas.

¡Y que no marchiten!
Y que reciban hoy y siempre mi rocío matinal
                                                                    (conejil).

Dedicado a Y.

R.

12 abr 2011

La Casa de Jack III

1999

El autor asesinado por el personaje... ¡Por tercera vez!


 











Ella y Jack, juntos para la eternidad

"La Casa de Jack III - The Show Must Go On", realizada en 1999 en la ciudad de Valencia y en la población de Bejuma, como cierre de la trilogia original de "La Casa". Aunque completamente alejada de la trama principal, a color, y sin contar con la mítica casa de escenario... ¡Qué diablos! ¡QUE CORRA LA SANGRE!

Junto a las fotografías de Luis, y el guión de Ricardo, la mayor contribución a este proyecto fue el apoyo y la paciencia de los amigos y compañeros que dieron vida a los personajes: Claudio Palai, Daniela Guerrero, Renier Gómez, Telmo Werner, Albert Araque, Lucia Da Silva, María E. Suárez, Cheryl Brown, Juan Aranguren, Odilet Salazar, Gina Ramírez, José Dionisio, y los mismos autores…

Puedes chequear la primera parte acá: LA CASA DE JACK - 1997
La segunda parte acá: LA CASA DE JACK II - 1998

Agradecimiento especial a Lucia, Mary, y Mercedes Da Silva.

R.

26 mar 2011

Poemas de amor para el funeral

2011

Indiolenon #002
















Hoy es el funeral del tío charlatán.
Ni café, ni bocadillos... ¡Charlatán!

Caminando entre tumbas te encontré;
me hechiza verte así, desprotegida, vulnerable,
dormitando plácidamente en tu jardín secreto.
¿Pero nadie más puede admirarte? Imposible sacarle los ojos a todos...
¡Quítate el vestido y vamos a nadar!

Risitas, risitas...

De nuevo tus sutilezas, tus matices, tu incoherente palabrería.
¿Lamentas haberme conocido sólo por el dolor que ahora sientes?
No juegues a eludirme, en eso soy mejor que tú.
¡Anda, quítate el vestido y vamos a nadar!

Chapoteo, chapoteo...

¿Por qué no hay damas de honor en este funeral?
¿Por qué no hay ataúdes y lápidas de colores?
¡Rápido! Aquí viene el cortejo. ¡Zambullámonos!

Glub, glub, glub...

¡Ah! Me hechiza verte así, tan enojada, tan mojada...
¿Alguien viene a buscarte?, ¿puedo ir contigo?

...

Adiós charlatana. Te fuiste sin ofrecerme nada.
Ni café, ni bocadillos... ¡Charlatana!


BELLA - 2005


Cruces. Velas... Hoy ella luce tan bella...
¡Aunque esté muerta!
Bella bajo el cristal. Bella siempre será.

Una lágrima más, una mirada más,
porque a esta urna se la llevan ya...
¡Al sepulcro! Todos de luto.

Bella bajo el cristal. Bella siempre será.
Bella descansa en paz.

a M...              a A...        
+ 3/3/2005         + 12/6/2005

R.

1 mar 2011

Vuelve la Leyenda

1991 - 2011



¿Quién coño es Indiolenon?

"Al preguntarle a Ricardo sobre el seudónimo de su correo electrónico, la gente no se imagina que más allá de ser un curioso nick, Indiolenon tiene vida propia, y una historia..."

¡Que lo disfruten, pisviris!






























Advertencia: está en formato doble carta. Utilizar zoom para ampliar.

R.

20 feb 2011

Charla en Taratara

2011














Liceo Ángel Miguel Queremel - La Cruz de Taratara, viernes 18 de febrero de 2011

Círculo de lectura junto a alumnos del Liceo Bolivariano Ángel Miguel Queremel, en la población de La Cruz de Taratara (Sierra de Coro, edo. Falcón), como parte de la Cátedra de Lengua y Literatura coordinada por la Lcda. Melissa Suárez.

Mi agradecimiento a la profesora Suaréz, al personal del plantel, y a todos los alumnos asistentes a la charla por la cordial invitación.

R.

10 ene 2011

Desde el Invierno (primera parte)

2010

















"Desde el Invierno (primera parte)"
Cátedra de Papel Nº 6 - Coro, diciembre 2010

Relato Infantil.

Ilustración: Héctor Martínez

En un tiempo donde la guerra y el invierno amenazaban con devastar cada pueblo de aquellos parajes, dos figuras, asediadas por el recuerdo de un hogar devorado por las llamas y por el sonido de unas pisadas acechándoles las espaldas, se abrían paso a través del bosque. Aquél era un lugar frío, horrendo, lleno de maleza y de profundos acantilados. Entre más avanzaban más denso e impenetrable éste se hacía. Debían huir más lejos, más aprisa. La niña, fuertemente aferrada al brazo ensangrentado de su madre, sentía cómo sus piernas se iban debilitando. Sus faldas, cada vez más pesadas, arrastraban la nieve al andar. A cada paso se hundía más y más. El frío atravesaba la carne y penetraba los huesos, torturándola. La niña no entendía por qué su madre la había despertado en mitad de la noche para huir hacia el bosque. Algo muy malo debió haber ocurrido para adentrarse en ese lugar. Aquello de lo que intentaban escapar debía ser, sin duda, mucho más terrible. Finalmente, débil y exhausta, cayó de bruces en la nieve y la mujer cayó junto a ella. Rodaron por una ladera y quedaron sepultadas bajo el hielo. Penosamente lograron arrastrarse hasta una roca y allí, en completo silencio, madre e hija se abrazaron a la espera de la fría e inevitable Muerte. La cruenta nevada no cesaba. Ninguna resistiría mucho tiempo bajo aquellas adversas condiciones. Si la tormenta no las mataba, al amanecer los lobos se harían cargo de ellas. La madre, antes de desfallecer, envolvió a la niña entre sus brazos con la esperanza de evitar el congelamiento. La pequeña cerró los ojos e intentó dormir, o al menos recordar cómo hacerlo. Cada noche al ir a la cama su madre le relataba historias fantásticas sobre seres mágicos que incitaban a soñar: «el bosque es un lugar peligroso, hija mía. En él habitan cualquier tipo de criaturas terribles: lobos, brujas perversas, gigantes; todos dispuestos a devorar a aquél que ose aventurarse en sus dominios». De repente el eco de unas pisadas apartó a la niña de sus pensamientos. Abrió los ojos y vio una enorme figura junto a ellas. «¡Un Gigante!». Aquello era similar a un gran oso, todo cubierto de espeso pelaje. El “oso” se inclinó sobre la malograda madre y tanteó su brazo. Luego la miró a ella. La niña intentó moverse, pero su cuerpo estaba completamente entumecido. Quiso gritar pero sus cuerdas vocales se habían congelado. «No nos coma, señor Gigante» musitó y enseguida cayó en un profundo sueño.


R.