2004
Acto primero:
Lo siguiente es mi historia de amor, preste mucha atención:
la noche en que la vi me enamoré, se acabó mi dolor.
Era errado pensar que la podía amar, tenerla hasta el final.
Era hora de irme, justo aquí, se extinguía mi luz…
De repente le escuché decir:
¿Sabes que esto es el fin?
¡Tócame! Yo te tocaré.
Yo te he esperado también…
Semejante al amor. ¡Semejante a la Muerte!
Diosa en forma de gente.
Finalmente llegaste, justo cuando ya me harté.
¿Por qué éste dolor?
¡Te esperé! ¿Dónde estabas?
¿Te olvidaste de mí? ¿No soy digno del amor?
¡Cállate! No te soltaré. No eres libre, eres parte de mí.
Eres tú. ¡Eres tú! ¡ERES TÚ!
La Muerte.
Acto segundo:
¿Y para qué contarle si a mi amante, pues, mi vida le entregué?
Destrozarás mi carne, mi piel, dueña de mi ser.
Puedes tomar mi sangre, soy un cautivo, esclavo de ti.
¡Esto es amor! Sin dolor. Ni temor.
Tu cuerpo hoy me guiará, yo lo seguiré, pronto moriré.
¡Vámos Muerte! ¡Otra vez!
Hagámoslo una última vez.
Recuerda que puedo verte. Listo o no, vas a morir.
No hay que correr. ¡No va a doler! Muere feliz, hoy iré por ti.
Lograrás poder dormir, lograrás calmar la sed.
No pienses en vivir, sólo piensa en amarme.
¿Escuchó usted ésta historia de amor que mi alma le contó?
Míreme, no hay dolor. Soy feliz.
Estoy muerto.
R.
16 abr 2010
19 feb 2010
26 ene 2010
Reseña de La Casa
2010
La casa, es un espectáculo literario que merece ser leído por su innegable valor narrativo; una verdadera fusión escabrosa, que despierta emociones diversas. Es ese tipo de historias que nunca mueren, que siempre cobran vigencia en los fantaseados pensamientos humanos, siempre habrá quien se excite en sobre manera por las sensaciones que trasmite este relato, la fatalidad, el erotismo, la crudeza, la inocencia y la sátira inmersa en la casa, nos confronta, nos exige, nos obliga a utilizar la imaginación y a releer las fantásticas líneas que colman la obra. La casa despierta la humanidad en unos y en otros la malicia humana, se mete en nuestro consciente y cautelosamente asalta el inconsciente, despierta la curiosidad y echa ramas secas al fuego de la lectura, su influencia trasciende de lo bibliográfico y cobra vida. “…se encuentra ante mí como un padre -o quizás como una madre…” Ésta es un personaje más de la historia, siempre interviene atando y desatando cabos, dando pistas, imprimiéndole suspenso y terror a las escenas. “la casa, la infame morada que una vez dejé atrás, continúa igual: enigmática, lúgubre. Su imponente fachada parece querer elevarse al cielo y rasgar la noche.” Pero también están los otros personajes, representado cada uno por alguna cualidad; la madre una religiosa enferma que distorsiona con sus actos la imagen del catolicismo ¿o será ese su verdadero rostro? “a mi madre le importaba poco la clase de malviviente que podían traer a encerrar, igual los alimentaba, los bañaba, los atendía, y de vez en cuando también los maldecía” (…) El joven una especie de narrador omnipresente, es el elegido por la fatalidad y el erotismo. Él y su amante, “la chica de mirada melancólica”, son los encargados del cruel y penoso desenlace que le tocó vivir a los locos encerrados en las mazmorras de la prisión. La joven por su inocencia y su misericordia para con aquellos, el otro por su venganza (…) Finalmente, el demonio del suicidio apareció y terminó de adornar la historia dándole su merecido y muy oportuno acabado. Considero a Ricardo Díaz Borregales un auténtico creador de narrativa, cada detalle de la obra lo confirma y cada porción del texto no hace más que una invitación aLA CASA.
Anthony Marte
VI Semestre de Educación mención Lengua, Literatura y Latín - UNEFM
Publicado en la revista Cátedra de Papel Nº5 - Coro, febrero 2010
R.
La casa, es un espectáculo literario que merece ser leído por su innegable valor narrativo; una verdadera fusión escabrosa, que despierta emociones diversas. Es ese tipo de historias que nunca mueren, que siempre cobran vigencia en los fantaseados pensamientos humanos, siempre habrá quien se excite en sobre manera por las sensaciones que trasmite este relato, la fatalidad, el erotismo, la crudeza, la inocencia y la sátira inmersa en la casa, nos confronta, nos exige, nos obliga a utilizar la imaginación y a releer las fantásticas líneas que colman la obra. La casa despierta la humanidad en unos y en otros la malicia humana, se mete en nuestro consciente y cautelosamente asalta el inconsciente, despierta la curiosidad y echa ramas secas al fuego de la lectura, su influencia trasciende de lo bibliográfico y cobra vida. “…se encuentra ante mí como un padre -o quizás como una madre…” Ésta es un personaje más de la historia, siempre interviene atando y desatando cabos, dando pistas, imprimiéndole suspenso y terror a las escenas. “la casa, la infame morada que una vez dejé atrás, continúa igual: enigmática, lúgubre. Su imponente fachada parece querer elevarse al cielo y rasgar la noche.” Pero también están los otros personajes, representado cada uno por alguna cualidad; la madre una religiosa enferma que distorsiona con sus actos la imagen del catolicismo ¿o será ese su verdadero rostro? “a mi madre le importaba poco la clase de malviviente que podían traer a encerrar, igual los alimentaba, los bañaba, los atendía, y de vez en cuando también los maldecía” (…) El joven una especie de narrador omnipresente, es el elegido por la fatalidad y el erotismo. Él y su amante, “la chica de mirada melancólica”, son los encargados del cruel y penoso desenlace que le tocó vivir a los locos encerrados en las mazmorras de la prisión. La joven por su inocencia y su misericordia para con aquellos, el otro por su venganza (…) Finalmente, el demonio del suicidio apareció y terminó de adornar la historia dándole su merecido y muy oportuno acabado. Considero a Ricardo Díaz Borregales un auténtico creador de narrativa, cada detalle de la obra lo confirma y cada porción del texto no hace más que una invitación a
Anthony Marte
VI Semestre de Educación mención Lengua, Literatura y Latín - UNEFM
Publicado en la revista Cátedra de Papel Nº5 - Coro, febrero 2010
R.
28 dic 2009
Amada Amante
9 dic 2009
Ponencia sobre La Casa
2009




Del 30 de noviembre al 2 de diciembre del 2009, nueve miembros del Centro de Investigaciones Literarias y Lingüísticas “Lydda Franco Farías” de la UNEFM, asistieron como ponentes a la Isla de Margarita, al Primer Congreso Crítico de Narrativa Venezolana... El gesto de narrar. Entre ellos destaco el trabajo de Cristina Gutiérrez y Daniela Campos, titulado La intensidad del efecto en La Casa de Ricardo Díaz Borregales, que desde el primer momento ha sido una grata sorpresa.
"Fue muy alabada y preguntaron dónde podían conseguir el libro. Afortunadamente llevamos algunos, y pues, nos lo arrancaron de las manos...", comentaron.
FELICITACIONES, y nuevamente muchas gracias a mis amigas Cristina y Daniela por considerar a La Casa material para este proyecto.
A Maylen, Omacel, José, Andreina, Luis, y a todos los demás ponentes, FELICITACIONES.
LA INTENSIDAD DEL EFECTO EN LA CASA. pdf
Para leer el trabajo que reune las actas del Congreso:
El gesto de narrar… I Congreso crítico de narrativa venezolana
R.
LA INTENSIDAD DEL EFECTO EN LA CASA. pdf
Para leer el trabajo que reune las actas del Congreso:
El gesto de narrar… I Congreso crítico de narrativa venezolana
R.
29 nov 2009
Pirómanos
2007
Sí, en ocasiones suelo arder.
Bebé, acompáñame ésta vez
Sé que deseas que no dure por siempre;
pero no me engañas,
adoras la música rock, el fuego, y a mí.
Con sólo mirarte presiento lo que ocurre en tu piel.
Muérdeme, ya los besos no funcionan.
¿Cómo desahogarme ahora de este calor?
Hoy necesito algo extra,
y no me refiero a la lujuria.
Ven, bailemos entre llamas.
Entre más nos quema más nos gusta,
y nos gusta estar aquí.
Éste lugar se está calcinando y no nos importa.
Ardamos por voluntad propia.
Arde, bebé.
Sí, en ocasiones suelo arder.
Bebé, acompáñame ésta vez
Sé que deseas que no dure por siempre;
pero no me engañas,
adoras la música rock, el fuego, y a mí.
Con sólo mirarte presiento lo que ocurre en tu piel.
Muérdeme, ya los besos no funcionan.
¿Cómo desahogarme ahora de este calor?
Hoy necesito algo extra,
y no me refiero a la lujuria.
Ven, bailemos entre llamas.
Entre más nos quema más nos gusta,
y nos gusta estar aquí.
Éste lugar se está calcinando y no nos importa.
Ardamos por voluntad propia.
Arde, bebé.
Dedicado a Y.
25 nov 2009
La Casa de Jack II
1998






"La Casa de Jack II" es la continuación que realizamos al año siguiente de la original. Aunque ya un poco alejada de la trama principal, mantiene su atmosfera y su personajes.
Junto a las fotografías de Luis, y el texto de Ricardo, la mayor contribución a este proyecto fue el apoyo y la paciencia de los amigos y compañeros que dieron vida a los personajes: Claudio Palai, Daniela Guerrero, Renier Gómez, Telmo Werner, Albert Araque, Lucia Da Silva, María E. Suárez, Cheryl Brown, Juan Aranguren, Odilet Salazar, Gina Ramírez, José Dionisio…
R.
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