18 jul. 2011

Ratatat...

2011

    Por la letra R: Radiohead, Raphael, Ramones, Ratt…
—¡Mierda! —gritó Adora.
    ¿Era posible? Aquél disco parecía temblar entre sus manos. ¿Indie? ¿Britpop? Esta música actual es una verdadera ensalada. La hipnótica carátula mostraba la imagen de una mujer de pie sobre un sintetizador, desnuda y con rayos de colores cayéndole sobre la espalda. Una recién bañada con un arco iris de toalla, opinó. No podía creer que un disco así existiera, que un grupo con ese nombre realmente existiera. Era una rareza, era único. ¿Una burla? ¿Un capricho de sus ex compañeros de clases?
    A su lado, un hombre que también curioseaba en las estanterías se le quedó viendo:
—¿Qué te pasa, muchacha? —le preguntó—. ¿Hallaste algo interesante?
    La contrariada chica volteó a mirarlo y balbució.
—Este…, este grupo…
—¿Sí, qué pasa con ese grupo?
—¡Este grupo se llama Ratatat! ¡Entrometido!

(Adelanto)

R.

9 jul. 2011

Abducción

2011

Indiolenon #005















Por eso estoy como estoy…

¿Abducción?, ¿efecto invernadero, mal humor?
No debí regresarte mi morfina, amor, hoy la necesito.

Mueble intergaláctico, tiempo ausente...

¿Dónde está mi droga, mis versos, mis cassettes?
¿Quién se llevó mis audífonos y mi disco de Alice in Chains?
Confieso que no sería nadie sin Steve Harris,
pero aún necesitamos de Cerati.

Árbol mágico, panal de abejas... ¡Hallé mi botín!

No se caliente, amigo Doctor, sólo estoy “empastillado”.
Ría conmigo.

R.

1 jul. 2011

Alma bella

2011

Has tus conjuros, “alma bella”,
vengo del futuro y no podemos evitarlo.

Sí, soy un arrogante de mierda, un cretino inmoral,
y no haré donativos, ¿me entiendes? ¡Ni uno más!
Y no me importa ya romper tu corazón (no tienes).
Y ése asunto de dar ánimos, ¡olvídalo!

                                                      Caigo

Sí, estoy empeorando.
Y no, no estoy nada cómodo.
Es una pena que este mundo no acabe hoy,
mi único aliciente, sinceramente, es no durar por siempre.

Has tus conjuros, “alma bella”. Sigo cayendo

                                                      por un precipicioooooo...

—Has llegado sanito —me dices.
Metes la mano dentro de tu blusa y te acomodas el sostén.
—Gracias, que detalle.

R.